Alejandra van der Biest
“La clave del éxito es transformar en un hábito hacer las
cosas que uno teme”, Vincent Van Gogh. A partir de esta frase se desglosa el
planteamiento de Marc Prensky (2001) de su texto Nativos
e Inmigrantes digitales sobre la
evidente brecha generacional que ha planteado la era digital y sus
repercusiones en la relación educacional estudiantes-profesores en su
adaptación a lo nuevo y desconocido.
Ahora,
quiénes son nativos digitales y quiénes son inmigrantes digitales es la incógnita
que se presenta. Según Prensky, son nativos digitales todos aquellos que hayan
nacido más o menos a partir de los años 90 y han crecido en conjunto con el
desarrollo e impacto de la era digital. Por lo tanto, lo inmigrantes son todos
aquellos que nacieron antes de ello y para quienes las nuevas tecnologías
aparecieron en el transitar de su vida más no desde su nacimiento.
Sin embargo,
no es sólo el hecho de haber nacido en años distintos la única característica
que interpone una brecha digital entre estas dos categorías mencionadas. Para
distinguir a un nativo de un inmigrante digital se observan ciertas diferencias
en el cómo procesan la información más rápido estos primeros para los cuales es
normal ser “multitask” o multitareas, es decir, pensar o hacer varias tareas a
la vez sin tener necesariamente un orden predeterminado de pensamiento. También
los nativos prefieren gráficos antes que textos y funcionan mejor al relacionar
el estudio con los juegos y los hipertextos.
Por el
contrario, el inmigrante digital tiende a buscar un procesamiento de la
información paso a paso con un orden determinado y, por ende, resolviendo una
cuestión a la vez siguiendo instrucciones. Su línea de pensamiento se basa en
conocimientos preadquiridos donde se valoran en principio los libros y las
enseñanzas tradicionales. Es por ello que su limitante más grande es no hablar
la misma “lengua” que los nativos.
Cuando se
habla de una lengua distinta entre nativos e inmigrantes quiere decir que no se
entienden porque sus procesos mentales discrepan y, en este ciclo, siendo el
inmigrante quién enseña, intenta aplicar lo que se le ha enseñado
tradicionalmente sin comprender que su mensaje no llega tan fácilmente a los
nativos de esa manera.
Marc Prensky
(2001) en la segunda parte de su trabajo sobre el tema establece que dichas
diferencias vienen dadas por los estímulos que recibe el cerebro así como la
fisionomía cambiante dentro de un ambiente cultural. En este sentido debido a
los estímulos digitales y el crecimiento de esta nueva generación en otro tipo
de cultura los nativos piensan de otra manera, analizan de otra manera y
responden de otra manera.
El desafío
que propone el autor es hacia los inmigrantes digitales que aún temen a
utilizar la lengua de estos nativos digitales y les convoca a no quedarse atrás
sino buscar un punto medio entre ambos que proporcione el mejor escenario para
su interacción. El problema sería allí saber cuál es ese punto medio y si
realmente pudiera existir ayudando a una mejor retroalimentación nativos-inmigrantes.
Ahora bien,
hay que destacar que aunque los nativos, según dicha definición, sean todos
aquellos nacidos con el “boom” de la era digital no por ello todos los jóvenes
de esta generación se sienten involucrados o atraídos por las nuevas
tecnologías. Y así mismo no todos los inmigrantes temen a las mismas, al
contrario, muchos buscan adaptarse e involucrarse hasta mucho más que algunos
nativos.
La cuestión viene dada por la facilidad con la que cada uno
llega a conectarse puesto que los nativos nacieron en un mundo lleno de esos
estímulos digitales quiéranlos o no (celulares, computadores, gadgets, entre
otros) y es algo común socialmente para ellos mientras que los inmigrantes son “exploradores”
de la era digital, no es su “confort zone” han tenido que aprender paso a paso.
En consecuencia, se distinguen categorías de nativos
digitales y categorías de inmigrantes digitales. Primero, dos tipos de nativos:
1) Nativos activos, aquellos que entran dentro de la escala generacional e
interactúan diariamente con las nuevas tecnologías; 2) Nativos inactivos,
aquellos que aunque hayan nacido después de los años 90 no se sienten atraídos
por la era digital o no les interesa. Segundo, dos tipos de inmigrantes: 1)
Inmigrantes integrados, nacidos antes de los años 90 pero involucrados y
adaptados a la era digital; 2) Inmigrantes aislados, aquellos nacidos antes de
los 90s que temen a lo digital o no les interesa.
En la política actual, es necesario considerar que el
conocimiento de las categorías de nativos e inmigrantes digital es básico,
especialmente, al momento de una campaña política o gestión pública. El
entender al electorado y a los ciudadanos que lo comprenden en su manera de
pensar y actuar permite la elaboración correcta de cualquier estrategia.
Las relaciones de poder y el mantenimiento de una carrera
política han ido transformándose ya que la estructura de la sociedad así como
su interacción de ha visto afectada por el mundo digital y la tecnología. Las
relaciones entre gobernante y gobernados, la actitud de la ciudadanía, las
relaciones comunicacionales, los targets electorales, así como muchos otros
elementos de la actividad política han cambiado.
En la política tradicional la estrategia se basaría en
campañas televisadas o radiales, pancartas, volantes, anuncios de prensa,
entrevistas, discursos, fotos y viajes. La diatriba ahora está en compaginar
estos aspectos con los nuevos que trae la política 2.0 donde la comunicación
pasa a ser bidireccional, el contacto con los ciudadanos es constante no sólo
en campaña, las respuestas son instantáneas, el manejo de la información es
público, la opinión pública es rápida y tiene un efecto inmediato en la arena
política.
Por ende, conocer la distinción entre nativos e inmigrantes
digitales se convierte en parte esencial de la actividad política. Las
estrategias, gestiones, participaciones deben basarse en un estudio pertinente
que converja lo que atañe a las dos generaciones sin dejar que la brecha
digital se convierta en un obstáculo para los que hacen política.
El hecho está en buscar ese mismo punto medio que se
mencionaba al principio entre lo que conviene tanto para los nativos como para los
inmigrantes digitales. Las campañas y estrategias no pueden enfocarse solamente
en los targets que se conocían en la política tradicional (blandos, duros, posibles e imposibles), ahora hay que
involucrar en cada uno de ellos a las categorías que la era digital introduce.
Es decir, no se puede desvirtuar ni dejar de lado lo
tradicional sino hay que moldearlo de manera de que se adapte a lo actual, a lo
digital, a lo nativos. En este sentido, se buscaría hablar la lengua de los
nativos sin dejar de hablar la de los inmigrantes puesto que ambos siguen
siendo parte de la interacción política. Dicha interacción ciertamente afectada
por la era digital debe ser transformada de manera delicada sin afectar a los
que no se sienten involucrados, atraídos o interesados por el mundo digital.
Es
necesario a partir de esto comprender la necesidad de la transición de la
política 1.0 a la política 2.0 que apunte hacia el equilibrio entre las partes.
Por un lado la interacción con los nativos que manejan información más rápida
deben ser capaces de involucrarse con los agentes políticos mediante su mejor
herramienta: la red digital.
Por
otro lado, para integrar a los inmigrantes se debe tener en cuenta la
aplicación de portales de fácil acceso sin complicaciones que le demuestren
mediante un contenido textual interesante de que se trata y añadir contenido
gráfico que involucre a los nativos al mismo tiempo. De esta manera, no solo de
atañe a los jóvenes sino ellos mismos van involucrando a los adultos a esta
nueva era ya que cada vez son más las generaciones que se unen a la
misma.
Claro está que
no se debe dejar de lado la política tradicional, la misma debe seguir actuando
según sus elementos pero manteniendo un balance en la integración de la
política 2.0 la cual amerita más tiempo y dedicación en algunos aspectos. Los
políticos no deben olvidar que al sumergirse en las nuevas tecnologías se ven
ligados a nuevas consecuencias en su vida puesto que las limitaciones de la era
digital han sobrepasado la privacidad y la disponibilidad de información así
como de contacto. Por ello, al vincularse a la red digital se deben considerar
nuevas perspectivas, nuevos vínculos y nuevas responsabilidades en conexión al
mundo digital.
Asimismo, lograr un punto medio será
definido por la audacia que tengan los agentes en el campo político para que
tanto nativos como inmigrantes participen bajo la misma ágora donde se convierten
en iguales. La política deja de un lado el hipercontrol que siempre ha querido
ejercer sobre los ciudadanos, y que
pierde al involucrarse en la red digital como individuo.
En todo caso se logra un relación
lineal entre nativos e inmigrantes, candidatos-ciudadanos, gobernantes-gobernados
que sería realmente el trasfondo del reto al que se enfrenta la política. Sin
embargo, hay que tener en cuenta que no todos están dispuestos a integrarse y
es el desafío que planteaba Prensky:
Por
un lado, pueden elegir hacer caso omiso de lo que sus ojos ven, sus oídos oyen, y sus sentidos intuyen; pueden autosugestionarse convenciéndose de que la brecha
Nativo Digital/Inmigrante Digital no existe, y seguir, así, utilizando sus
métodos tradicionales en ilusión falsa
de que son eficaces, hasta que les llegue el momento de jubilarse y sean relevados
por Nativos Digitales.
Por
otro lado, pueden elegir aceptar con naturalidad el hecho de que se han
convertido en Inmigrantes en un mundo digital, analizando su propia
creatividad, a sus estudiantes Nativos Digitales y otras fuentes que les ayuden
a comunicar con efectividad sus valiosos conocimientos y su sabiduría en ese
nuevo lenguaje del mundo que les rodea. (Prensky, 2001, p.20)
Igualmente para los políticos,
politólogos, analistas, estrategas de mercadeo político y comunicaciones, y
todos aquellos que se ven involucrados en la arena política que son en su
mayoría inmigrantes digitales, deben verse reflejados en estas palabras. La
idea no es quedarnos estancados en lo que aprendimos y conocemos, el ideal es
conseguir efectivamente la creatividad necesaria para plasmar en nuestros
objetivos cometidos que involucren a la política tradicional con la política
2.0. Así en ellos se podrán converger las estrategias de los targets con las
nuevas categorías de nativos e inmigrantes digitales.
Se cuestiona entonces cuán importantes
son estas nuevas tecnologías en la actualidad y el impacto que tienen en cuanto
a la política. Según un artículo reseñado por El Universal, un estudio llevado a cabo por Pew Internet & American Life Project indica que las redes
sociales en los Estados Unidos juegan un papel cada vez más importante en
cuanto al interés sobre la información de la actividad política. Afirman que “El 36% de los usuarios de redes sociales afirma
que estos sitios son "muy importantes" o "algo importantes"
para mantenerlos al tanto de la actualidad política, informa el que
llevó a cabo el estudio” (El Universal, 4/9/2012).
Los
jóvenes y todos aquellos involucrados con las redes sociales se sienten mucho
más involucrados con la política pues es mediante estos instrumentos que
consiguen interactuar y participar activamente. No queriendo decir con esto que
todos los que utilizan la Web 2.0 están o estarán interesados en la política,
sino que la red les permite estar al día con el acontecer diario con el que
pueden interactuar directamente sin intermediarios como partidos políticos o
medios de comunicación.
Además
la era digital brinda nuevas herramientas útiles para la política y todo lo que
le compone. Tecnologías como SMS, blogs, Twitter o Facebook, entre otros,
sirven aparte de contactar a familiares o amigos lejanos, para comprender qué
piensan los ciudadanos, cuáles son sus problemas, cuáles políticas públicas han
servido o cuáles no. La comunicación bilateral ejerce una especie de control
que los ciudadanos utilizan para dar a conocer su opinión, su acuerdo o
descontento con algún tema en general. Actualmente, dichas herramientas sirven
para crear bases de datos que recopilen informaciones necesarias para cualquier
gestión o campaña política que den seguimiento a los ciudadanos/votantes.
Un ejemplo del uso de la política 2.0
y su influencia en una campaña se está viviendo en la contienda electoral
actual venezolana. En una entrevista a Carmen Beatriz Fernández (25/06/2012), presidente de DataStrategia
Consultores, explica que la penetración de las redes sociales en Venezuela es
muy alta (del 35 al 45%) y, por tanto, confirma el rol importante que
tiene hacer un buen uso de la ciberpolítica en este país.
Dentro
de los factores que se miden sobre la influencia de las redes sociales entre
los dos candidatos presidenciales se reflejan dos maneras distintas en su
manejo: Hugo Chávez lo utiliza de manera vertical como la política tradicional
mientras que Henrique Capriles le da un uso horizontal como se hace en la
mayoría de los casos que permite un cambio en la comunicación política.
A
partir de estas cifras e indicadores manejados indica que hay un impacto casi
equivalente entre ambos candidatos midiéndolo por los retweets o impacto de los
mensajes. Sin embargo en su opinión son los SMS o mensajes de textos la
herramienta que será más utilizada por ambos comandos de campaña (Ibídem). La
estrategia estaría no en sólo utilizar dichas herramientas sino amoldarlas a la
campaña para convertir seguidores en votantes, votos indecisos en votos duros,
mensajes transmitidos en mensajes leídos. Aún siendo inmigrantes digitales hay
que adaptarse a la nueva era comunicacional de los nativos.
CONCLUSIÓN
La
brecha digital en la política actual es una realidad que atañe a ambas
generaciones, nativos e inmigrantes digitales. Sin embargo, no debe servir como
excusa formar parte de los inmigrantes para no incluirse en la era digital, en
especial si se encuentra inmiscuido en la política. El temor a lo nuevo hay que
superarlo mediante el uso de estas nuevas herramientas que abren otra perspectiva
al campo político y en el que la sociedad entera se ve implicada.
Definitivamente
se está pasando por una transición de la política tradicional a la política 2.0
de la cual se afirman nuevas ventajas en la actividad política. Esta actual
manera de hacer política ofrece la oportunidad de conectarse y contactarse directamente
con el electorado y con ello una retroalimentación inmediata. Es de alguna
forma una encuesta instantánea rápida la que se refleja de las redes sociales,
por ejemplo, lo cual resulta de gran utilidad para el amoldamiento de las
campañas, los mensajes, las políticas públicas.
Asimismo,
la responsabilidad de quienes hacen política es la de estar en donde estén los
votantes más con ello vienen consecuencias que los políticos deben saber
manejar. Las redes sociales manejan mucha información, verdadera o falsa, que
generan matrices de opinión que pueden afectar la imagen de los agentes
políticos. En consecuencia el uso de estas nuevas tecnologías debe ser
consciente e inteligente teniendo por objetivo recopilar información útil para
su contienda o gestión.
Finalmente,
los agentes políticos deben superar la barrera impuesta por la era digital en
cuanto a sus estrategias. Los targets se mezclan no solo por clases, sectores o
tipo de votos, hay que tomar en cuenta
las categorías de los nativos e inmigrantes digitales. De esta manera, el mensaje
se dirigirá en la “lengua” del emisor y será realmente comprendido. Lo
importante está en la creatividad y en la capacidad ir más allá de la línea de
pensamiento.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
Libros:
Durán
J., Noguera F., Garnett J., Vega H. e Izurrieta R. (2001) Estrategias de Comunicación
para Gobiernos. Quito: Editorial
Ecuador
Referencias
electrónicas:
Prensky,
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digitales. On the
Horizon. NBC University Press, Volumen 9 Número 5. Disponible en URL: http://www.marcprensky.com/writing/Prensky-NATIVOS%20E%20INMIGRANTES%20DIGITALES%20(SEK).pdf
[Consulta el 30 de agosto 2012]
Fernández,
Carmen (2012). Las redes sociales y la
política en Venezuela. La Voz de América. Disponible en URL: http://www.voanoticias.com/media/video/1249047.html
[Consulta el 3 de septiembre 2012]
Marquina,
Raymond (2008). Nativos e inmigrantes
digitales. Universidad de los Andes. Disponible en URL: http://www.slideshare.net/raymarq/nativos-e-inmigrantes-digitales-presentation
[Consulta el 3 de septiembre 2012]
Pew Internet and American
Life Project (4/9/2012). Las
redes sociales dinamizan la política. El Universal.
Disponible en URL: http://www.eluniversal.com/vida/120904/las-redes-sociales-dinamizan-la-politica
[Consulta el 6 de septiembre 2012]
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