domingo, 9 de septiembre de 2012

¿Nativos o inmigrantes? La brecha digital en la política actual.

Alejandra van der Biest
 “La clave del éxito es transformar en un hábito hacer las cosas que uno teme”, Vincent Van Gogh. A partir de esta frase se desglosa el planteamiento de Marc Prensky (2001) de su texto Nativos e Inmigrantes digitales sobre la evidente brecha generacional que ha planteado la era digital y sus repercusiones en la relación educacional estudiantes-profesores en su adaptación a lo nuevo y desconocido.
   Ahora, quiénes son nativos digitales y quiénes son inmigrantes digitales es la incógnita que se presenta. Según Prensky, son nativos digitales todos aquellos que hayan nacido más o menos a partir de los años 90 y han crecido en conjunto con el desarrollo e impacto de la era digital. Por lo tanto, lo inmigrantes son todos aquellos que nacieron antes de ello y para quienes las nuevas tecnologías aparecieron en el transitar de su vida más no desde su nacimiento.
   Sin embargo, no es sólo el hecho de haber nacido en años distintos la única característica que interpone una brecha digital entre estas dos categorías mencionadas. Para distinguir a un nativo de un inmigrante digital se observan ciertas diferencias en el cómo procesan la información más rápido estos primeros para los cuales es normal ser “multitask” o multitareas, es decir, pensar o hacer varias tareas a la vez sin tener necesariamente un orden predeterminado de pensamiento. También los nativos prefieren gráficos antes que textos y funcionan mejor al relacionar el estudio con los juegos y los hipertextos.
   Por el contrario, el inmigrante digital tiende a buscar un procesamiento de la información paso a paso con un orden determinado y, por ende, resolviendo una cuestión a la vez siguiendo instrucciones. Su línea de pensamiento se basa en conocimientos preadquiridos donde se valoran en principio los libros y las enseñanzas tradicionales. Es por ello que su limitante más grande es no hablar la misma “lengua” que los nativos.
   Cuando se habla de una lengua distinta entre nativos e inmigrantes quiere decir que no se entienden porque sus procesos mentales discrepan y, en este ciclo, siendo el inmigrante quién enseña, intenta aplicar lo que se le ha enseñado tradicionalmente sin comprender que su mensaje no llega tan fácilmente a los nativos de esa manera.
     Marc Prensky (2001) en la segunda parte de su trabajo sobre el tema establece que dichas diferencias vienen dadas por los estímulos que recibe el cerebro así como la fisionomía cambiante dentro de un ambiente cultural. En este sentido debido a los estímulos digitales y el crecimiento de esta nueva generación en otro tipo de cultura los nativos piensan de otra manera, analizan de otra manera y responden de otra manera.
  El desafío que propone el autor es hacia los inmigrantes digitales que aún temen a utilizar la lengua de estos nativos digitales y les convoca a no quedarse atrás sino buscar un punto medio entre ambos que proporcione el mejor escenario para su interacción. El problema sería allí saber cuál es ese punto medio y si realmente pudiera existir ayudando a una mejor retroalimentación nativos-inmigrantes.
 Ahora bien, hay que destacar que aunque los nativos, según dicha definición, sean todos aquellos nacidos con el “boom” de la era digital no por ello todos los jóvenes de esta generación se sienten involucrados o atraídos por las nuevas tecnologías. Y así mismo no todos los inmigrantes temen a las mismas, al contrario, muchos buscan adaptarse e involucrarse hasta mucho más que algunos nativos.
La cuestión viene dada por la facilidad con la que cada uno llega a conectarse puesto que los nativos nacieron en un mundo lleno de esos estímulos digitales quiéranlos o no (celulares, computadores, gadgets, entre otros) y es algo común socialmente para ellos mientras que los inmigrantes son “exploradores” de la era digital, no es su “confort zone” han tenido que aprender paso a paso.
En consecuencia, se distinguen categorías de nativos digitales y categorías de inmigrantes digitales. Primero, dos tipos de nativos: 1) Nativos activos, aquellos que entran dentro de la escala generacional e interactúan diariamente con las nuevas tecnologías; 2) Nativos inactivos, aquellos que aunque hayan nacido después de los años 90 no se sienten atraídos por la era digital o no les interesa. Segundo, dos tipos de inmigrantes: 1) Inmigrantes integrados, nacidos antes de los años 90 pero involucrados y adaptados a la era digital; 2) Inmigrantes aislados, aquellos nacidos antes de los 90s que temen a lo digital o no les interesa.
En la política actual, es necesario considerar que el conocimiento de las categorías de nativos e inmigrantes digital es básico, especialmente, al momento de una campaña política o gestión pública. El entender al electorado y a los ciudadanos que lo comprenden en su manera de pensar y actuar permite la elaboración correcta de cualquier estrategia.
Las relaciones de poder y el mantenimiento de una carrera política han ido transformándose ya que la estructura de la sociedad así como su interacción de ha visto afectada por el mundo digital y la tecnología. Las relaciones entre gobernante y gobernados, la actitud de la ciudadanía, las relaciones comunicacionales, los targets electorales, así como muchos otros elementos de la actividad política han cambiado.
En la política tradicional la estrategia se basaría en campañas televisadas o radiales, pancartas, volantes, anuncios de prensa, entrevistas, discursos, fotos y viajes. La diatriba ahora está en compaginar estos aspectos con los nuevos que trae la política 2.0 donde la comunicación pasa a ser bidireccional, el contacto con los ciudadanos es constante no sólo en campaña, las respuestas son instantáneas, el manejo de la información es público, la opinión pública es rápida y tiene un efecto inmediato en la arena política.
Por ende, conocer la distinción entre nativos e inmigrantes digitales se convierte en parte esencial de la actividad política. Las estrategias, gestiones, participaciones deben basarse en un estudio pertinente que converja lo que atañe a las dos generaciones sin dejar que la brecha digital se convierta en un obstáculo para los que hacen política.
El hecho está en buscar ese mismo punto medio que se mencionaba al principio entre lo que conviene tanto para los nativos como para los inmigrantes digitales. Las campañas y estrategias no pueden enfocarse solamente en los targets que se conocían en la política tradicional (blandos, duros,  posibles e imposibles), ahora hay que involucrar en cada uno de ellos a las categorías que la era digital introduce.
Es decir, no se puede desvirtuar ni dejar de lado lo tradicional sino hay que moldearlo de manera de que se adapte a lo actual, a lo digital, a lo nativos. En este sentido, se buscaría hablar la lengua de los nativos sin dejar de hablar la de los inmigrantes puesto que ambos siguen siendo parte de la interacción política. Dicha interacción ciertamente afectada por la era digital debe ser transformada de manera delicada sin afectar a los que no se sienten involucrados, atraídos o interesados por el mundo digital.
Es necesario a partir de esto comprender la necesidad de la transición de la política 1.0 a la política 2.0 que apunte hacia el equilibrio entre las partes. Por un lado la interacción con los nativos que manejan información más rápida deben ser capaces de involucrarse con los agentes políticos mediante su mejor herramienta: la red digital.  
Por otro lado, para integrar a los inmigrantes se debe tener en cuenta la aplicación de portales de fácil acceso sin complicaciones que le demuestren mediante un contenido textual interesante de que se trata y añadir contenido gráfico que involucre a los nativos al mismo tiempo. De esta manera, no solo de atañe a los jóvenes sino ellos mismos van involucrando a los adultos a esta nueva era ya que cada vez son más las generaciones que se unen a la misma. 
Claro está que no se debe dejar de lado la política tradicional, la misma debe seguir actuando según sus elementos pero manteniendo un balance en la integración de la política 2.0 la cual amerita más tiempo y dedicación en algunos aspectos. Los políticos no deben olvidar que al sumergirse en las nuevas tecnologías se ven ligados a nuevas consecuencias en su vida puesto que las limitaciones de la era digital han sobrepasado la privacidad y la disponibilidad de información así como de contacto. Por ello, al vincularse a la red digital se deben considerar nuevas perspectivas, nuevos vínculos y nuevas responsabilidades en conexión al mundo digital.
Asimismo, lograr un punto medio será definido por la audacia que tengan los agentes en el campo político para que tanto nativos como inmigrantes participen bajo la misma ágora donde se convierten en iguales. La política deja de un lado el hipercontrol que siempre ha querido ejercer sobre los ciudadanos, y  que pierde al involucrarse en la red digital como individuo.
En todo caso se logra un relación lineal entre nativos e inmigrantes, candidatos-ciudadanos, gobernantes-gobernados que sería realmente el trasfondo del reto al que se enfrenta la política. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos están dispuestos a integrarse y es el desafío que planteaba Prensky:
Por un lado, pueden elegir hacer caso omiso de lo que sus ojos ven, sus oídos oyen,    y sus sentidos intuyen; pueden autosugestionarse convenciéndose de que la brecha Nativo Digital/Inmigrante Digital no existe, y seguir, así, utilizando sus métodos tradicionales en  ilusión falsa de que son eficaces, hasta que les llegue el momento de jubilarse y sean relevados por Nativos Digitales.
Por otro lado, pueden elegir aceptar con naturalidad el hecho de que se han convertido en Inmigrantes en un mundo digital, analizando su propia creatividad, a sus estudiantes Nativos Digitales y otras fuentes que les ayuden a comunicar con efectividad sus valiosos conocimientos y su sabiduría en ese nuevo lenguaje del mundo que les rodea. (Prensky, 2001, p.20)
Igualmente para los políticos, politólogos, analistas, estrategas de mercadeo político y comunicaciones, y todos aquellos que se ven involucrados en la arena política que son en su mayoría inmigrantes digitales, deben verse reflejados en estas palabras. La idea no es quedarnos estancados en lo que aprendimos y conocemos, el ideal es conseguir efectivamente la creatividad necesaria para plasmar en nuestros objetivos cometidos que involucren a la política tradicional con la política 2.0. Así en ellos se podrán converger las estrategias de los targets con las nuevas categorías de nativos e inmigrantes digitales.
Se cuestiona entonces cuán importantes son estas nuevas tecnologías en la actualidad y el impacto que tienen en cuanto a la política. Según un artículo reseñado por El Universal, un estudio llevado a cabo por Pew Internet & American Life Project indica que las redes sociales en los Estados Unidos juegan un papel cada vez más importante en cuanto al interés sobre la información de la actividad política. Afirman que “El 36% de los usuarios de redes sociales afirma que estos sitios son "muy importantes" o "algo importantes" para mantenerlos al tanto de la actualidad política, informa el que llevó a cabo el estudio” (El Universal, 4/9/2012).
Los jóvenes y todos aquellos involucrados con las redes sociales se sienten mucho más involucrados con la política pues es mediante estos instrumentos que consiguen interactuar y participar activamente. No queriendo decir con esto que todos los que utilizan la Web 2.0 están o estarán interesados en la política, sino que la red les permite estar al día con el acontecer diario con el que pueden interactuar directamente sin intermediarios como partidos políticos o medios de comunicación.
Además la era digital brinda nuevas herramientas útiles para la política y todo lo que le compone. Tecnologías como SMS, blogs, Twitter o Facebook, entre otros, sirven aparte de contactar a familiares o amigos lejanos, para comprender qué piensan los ciudadanos, cuáles son sus problemas, cuáles políticas públicas han servido o cuáles no. La comunicación bilateral ejerce una especie de control que los ciudadanos utilizan para dar a conocer su opinión, su acuerdo o descontento con algún tema en general. Actualmente, dichas herramientas sirven para crear bases de datos que recopilen informaciones necesarias para cualquier gestión o campaña política que den seguimiento a los ciudadanos/votantes.
Un ejemplo del uso de la política 2.0 y su influencia en una campaña se está viviendo en la contienda electoral actual venezolana. En una entrevista a Carmen Beatriz Fernández (25/06/2012), presidente de DataStrategia Consultores, explica que la penetración de las redes sociales en Venezuela es muy alta (del 35 al 45%)  y, por tanto, confirma el rol importante que tiene hacer un buen uso de la ciberpolítica en este país.
Dentro de los factores que se miden sobre la influencia de las redes sociales entre los dos candidatos presidenciales se reflejan dos maneras distintas en su manejo: Hugo Chávez lo utiliza de manera vertical como la política tradicional mientras que Henrique Capriles le da un uso horizontal como se hace en la mayoría de los casos que permite un cambio en la comunicación política.
A partir de estas cifras e indicadores manejados indica que hay un impacto casi equivalente entre ambos candidatos midiéndolo por los retweets o impacto de los mensajes. Sin embargo en su opinión son los SMS o mensajes de textos la herramienta que será más utilizada por ambos comandos de campaña (Ibídem). La estrategia estaría no en sólo utilizar dichas herramientas sino amoldarlas a la campaña para convertir seguidores en votantes, votos indecisos en votos duros, mensajes transmitidos en mensajes leídos. Aún siendo inmigrantes digitales hay que adaptarse a la nueva era comunicacional de los nativos.
CONCLUSIÓN

La brecha digital en la política actual es una realidad que atañe a ambas generaciones, nativos e inmigrantes digitales. Sin embargo, no debe servir como excusa formar parte de los inmigrantes para no incluirse en la era digital, en especial si se encuentra inmiscuido en la política. El temor a lo nuevo hay que superarlo mediante el uso de estas nuevas herramientas que abren otra perspectiva al campo político y en el que la sociedad entera se ve implicada.
Definitivamente se está pasando por una transición de la política tradicional a la política 2.0 de la cual se afirman nuevas ventajas en la actividad política. Esta actual manera de hacer política ofrece la oportunidad de conectarse y contactarse directamente con el electorado y con ello una retroalimentación inmediata. Es de alguna forma una encuesta instantánea rápida la que se refleja de las redes sociales, por ejemplo, lo cual resulta de gran utilidad para el amoldamiento de las campañas, los mensajes, las políticas públicas.
Asimismo, la responsabilidad de quienes hacen política es la de estar en donde estén los votantes más con ello vienen consecuencias que los políticos deben saber manejar. Las redes sociales manejan mucha información, verdadera o falsa, que generan matrices de opinión que pueden afectar la imagen de los agentes políticos. En consecuencia el uso de estas nuevas tecnologías debe ser consciente e inteligente teniendo por objetivo recopilar información útil para su contienda o gestión.
Finalmente, los agentes políticos deben superar la barrera impuesta por la era digital en cuanto a sus estrategias. Los targets se mezclan no solo por clases, sectores o tipo de votos,  hay que tomar en cuenta las categorías de los nativos e inmigrantes digitales. De esta manera, el mensaje se dirigirá en la “lengua” del emisor y será realmente comprendido. Lo importante está en la creatividad y en la capacidad ir más allá de la línea de pensamiento.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Libros:
Durán J., Noguera F., Garnett J., Vega H. e Izurrieta R. (2001) Estrategias de Comunicación para Gobiernos. Quito: Editorial Ecuador
Referencias electrónicas:
Prensky, Marc (2001). Nativos e Inmigrantes digitales. On the Horizon. NBC University Press, Volumen 9 Número 5.  Disponible en URL: http://www.marcprensky.com/writing/Prensky-NATIVOS%20E%20INMIGRANTES%20DIGITALES%20(SEK).pdf  [Consulta el 30 de agosto 2012]
Fernández, Carmen (2012). Las redes sociales y la política en Venezuela. La Voz de América. Disponible en URL: http://www.voanoticias.com/media/video/1249047.html [Consulta el 3 de septiembre 2012]
Marquina, Raymond (2008). Nativos e inmigrantes digitales. Universidad de los Andes. Disponible en URL: http://www.slideshare.net/raymarq/nativos-e-inmigrantes-digitales-presentation [Consulta el 3 de septiembre 2012]
Pew Internet and American Life Project (4/9/2012). Las redes sociales dinamizan la política. El Universal. Disponible en URL: http://www.eluniversal.com/vida/120904/las-redes-sociales-dinamizan-la-politica [Consulta el 6 de septiembre 2012]

sábado, 1 de septiembre de 2012

El lenguaje según Wittgenstein

Alejandra van der Biest

El lenguaje fue primeramente parte de la filosofía de los sofistas quienes en su estudio sobre la política manejaban al lenguaje dentro de la misma. De aquí se dan la teoría de la convención y la teoría de naturalista sobre el lenguaje donde la primera establece que el significado de una cosa viene dada por el consenso mientras que la segunda establece que el nombre viene "pegado" a la cosa. Platón viene a argumentar contra los sofistas y su filosofía entendiendo al lenguaje desde su "Teoría de las Ideas" donde establece que el nombre de algo corresponde con una idea que imita, un lenguaje bajo la lógica de la dialéctica que sigue el discurso político. En la Edad Media se toman en cuenta las ideas de San Agustín en cuanto las entidades extramentales (en la mente de Dios) y de Pedro Abelardo sobre el nominalismo (en la mente). En el siglo XX, filósofos como Nietzsche de la Escuela Alemana comienzan a hacer un estudio que se acerca más al lenguaje desde la sociedad y el sentido que tienen las palabras en ésta.

Para Wittgenstein, filósofo vienés, el lenguaje es lo que conecta a la realidad con el mundo mediante palabras comunes a todos. En una primera etapa de su carrera establecerá al lenguaje como un aprendizaje a posteriori que se dan por signos y símbolos. Sin embargo más adelante lleva su teoría acerca de los signos a su aporte sobre los juegos lingüísticos o juegos del lenguaje donde la noción básica son éstos mismos y se suma a estos juegos la noción de las reglas. En sí el autor establece que el lenguaje es un simple juego que se sigue donde se establecen ciertas reglas que se den seguir para entenderse por lo tanto esa actividad se convierte en una práctica social, y para que dicho lenguaje no se pierda hay que hacer un uso del mismo siguiendo esas reglas.

Desde estas bases Wittgenstein establece que no puede existir un lenguaje privado como otros autores afirman puesto que al ponerle una regla al lenguaje éste pasa a ser universal y, por ende, un lenguaje establecido. Ejemplo, aunque esté hablando conmigo mismo establezco reglas si digo que cuando piense en X lo llamaré Y o cuando sienta dolor en la parte media de mi cuerpo es dolor de barriga; estoy poniendo y haciendo uso de reglas para mí mismo que si no pusiese no tendrían sentido en mi lenguaje porque ni yo mismo sabría qué es. Por lo tanto, las reglas del lenguaje lo hacen social y público lo que le hace confirmar al filósofo que no existe tal lenguaje privado.

Otros autores como Russel, Frege, Moore o Fodor objetarán que sí existe un lenguaje privado. Fodor diría que hay un lenguaje interno que se mantiene como un código interno que se mantiene en privado del resto pero Wittgenstein refutaría esta concepción. Se tomo como ejemplo un párrafo del texto de Julio Cortázar, Rayuela, donde el autor inventa una serie de palabras que aunque no se entienden como tal se logra captar el contexto general de lo que intenta comunicar, es decir, aunque haya sido el lenguaje privado del autor el hecho de que se construya con las reglas del lenguaje público y social logra que se comprendan las ideas por ello no es privado aunque le sea propio a Cortázar.

De esta manera, llegamos al discurso y el uso del lenguaje en él. El discurso se define por la retórica, ese arte de persuadir y enamorar con palabras a quién nos escucha lo cual se logra con el lenguaje o el juego de éste. No es simplemente hablar entonces sino aprender a jugar bien con dicho lenguaje, tener un balance entre razonamiento y sentimientos puesto que es el segundo el que toca la "pulpa" de la gente. Si entendemos el juego y sus reglas tendríamos en la mano la clave para persuadir, es un juego psicológico donde no participan sólo los que lanzan y reciben la pelota sino también los que observan. Por ende, seguir las reglas en las redes implica la intertextualidad, hablar claro y preciso de manera de que nos entiendan e igualmente con un discurso; así que aprendamos a jugar y a seguir las reglas haciendo uso de las técnicas de los discursos persuasivos (figuras retóricas, figuras de significación, figuras de dicción).

Democracia digital

Alejandra van der Biest

Cuando hablamos de "Democracia Digital" existen varios puntos que deben ser considerados para el análisis y estudio del tema. Las teorías que organizan en cuanto a la orientación del orden y el desorden, por ejemplo, en las que se encuentran las diversidades que no sólo abarcan los temas de género, homosexualidad, sino también se habla de los nuevos "robots" o aquellos que tienen implantes en el cuerpo, marcapasos o pieles sintéticas clasificados de una manera distinta a un humano cualquiera; también entra en estas teorías las fronteras que nos dicen donde estamos, lo cual a nivel de la red se pierde o se disipan se convierten en permeables si nos ajustamos a la definición territorial o soberana de la frontera; por último, la incertidumbre, que en el caso de los politólogos disminuye al encontrarse la empiria con la teoría, además las nuevas tecnologías permiten la recaudación y acceso de mucha más información que logran la certitud en muchos casos pero también hay que ser cuidadosos con el filtro de esas fuentes en cuanto a qué es fidedigno y qué no lo es.

Entra aquí la teoría de caos o catástrofe que nos lleva a definir la capacidad de prevención y predicción, y definitivamente con científicos sociales creo que el papel que jugamos puede ser de éste primero pues predecir resulta una tarea bastante arriesgada dados todos los aspectos que intervienen en el análisis político, social y económico.

Otro tema que sobresale es la multiculturalidad que ahora conoce la sociedad mundial que teóricamente sigue la igualdad ante la ley de todos (isonomía) pero juega también el papel de la desigualdad. En el Estado de Derecho se supone hay un distribución equitativa del poder para que no se concentre pero en la práctica observamos las incongruencias de la teoría y los vacíos que deja así como es usado por el Estado de Clase como propaganda que busca maniobrar con la ideologías y las emociones.

En el contexto se mencionan varios autores como Gadamer que se inclina hacia la hermenéutica en la interpretación de los textos, Rorty como un post-moderno que se inclina hacia la izquierda (la americana), Lyotard y Baudrillard desde la izquierda europea, Bordieu y Ricoeur hacen un estudio más antropológico por el contrario y Clifford Geertz los acmpaña con la observación participante de la cultura. 

Así cuando hablamos de cultura popular nos acercamos a las marcas, ya el concepto de marca no entendido por el común entendido como el marketing de un producto cualquiera de una empresa más bien desde la política donde el producto se convierte en el candidato o partido a venderse. Se utiliza la "marca paragüas" o una marca matriz que busca la identificación única con esa marca de todos sus productos (candidatos y partidos en nuestro caso) que les da una personalidad que los diferencia del resto.

La flexibilidad y la conexión resultan la fórmula correcta para tener el símbolo de éxito, símbolos de status. En las subculturas como las carcelarias donde se encuentran los pranes se convierte materia de supervivencia mantenerse conectado y flexible a las nuevas reglas y lenguaje puesto que no conocerlos implica consecuencias no deseadas: no se dicen "caraotas" sino "carolinas" o no se dice "pásame la olla" sino "pásame el metal". La lógica debe ser no sólo en este escenario sino en las nuevas conexiones mantenerse conectado a la cultura y suficientemente flexible para adaptarse a la misma. Además la relación tecnológica abre nuevos espacios de interacción para todos los campos hasta nuevas economías.

La misma conexión constante ha permitido la intercutluralidad como Quién quiere ser millonario,  American Idol, X Factor. Desde Australia, India, Europa, hasta Latinoamérica se comparte la cultura identificada por estos programas que ya no pertenecen a una cultura definida por una frontera territorial, va más allá de las redes conecta generaciones y grupos sociales en todo el mundo. Ya no es la identificación de una clase o estrato social como explicarías Bourdieu sino de un grupo que se identifica con ciertas características más allá de los límites físicos de una sociedad específica. Teniendo en cuenta que dicha conexión ha logrado el monolingüismo actual del inglés.