Alejandra van der Biest
El lenguaje fue primeramente parte de la filosofía de los sofistas quienes en su estudio sobre la política manejaban al lenguaje dentro de la misma. De aquí se dan la teoría de la convención y la teoría de naturalista sobre el lenguaje donde la primera establece que el significado de una cosa viene dada por el consenso mientras que la segunda establece que el nombre viene "pegado" a la cosa. Platón viene a argumentar contra los sofistas y su filosofía entendiendo al lenguaje desde su "Teoría de las Ideas" donde establece que el nombre de algo corresponde con una idea que imita, un lenguaje bajo la lógica de la dialéctica que sigue el discurso político. En la Edad Media se toman en cuenta las ideas de San Agustín en cuanto las entidades extramentales (en la mente de Dios) y de Pedro Abelardo sobre el nominalismo (en la mente). En el siglo XX, filósofos como Nietzsche de la Escuela Alemana comienzan a hacer un estudio que se acerca más al lenguaje desde la sociedad y el sentido que tienen las palabras en ésta.
Para Wittgenstein, filósofo vienés, el lenguaje es lo que conecta a la realidad con el mundo mediante palabras comunes a todos. En una primera etapa de su carrera establecerá al lenguaje como un aprendizaje a posteriori que se dan por signos y símbolos. Sin embargo más adelante lleva su teoría acerca de los signos a su aporte sobre los juegos lingüísticos o juegos del lenguaje donde la noción básica son éstos mismos y se suma a estos juegos la noción de las reglas. En sí el autor establece que el lenguaje es un simple juego que se sigue donde se establecen ciertas reglas que se den seguir para entenderse por lo tanto esa actividad se convierte en una práctica social, y para que dicho lenguaje no se pierda hay que hacer un uso del mismo siguiendo esas reglas.
Desde estas bases Wittgenstein establece que no puede existir un lenguaje privado como otros autores afirman puesto que al ponerle una regla al lenguaje éste pasa a ser universal y, por ende, un lenguaje establecido. Ejemplo, aunque esté hablando conmigo mismo establezco reglas si digo que cuando piense en X lo llamaré Y o cuando sienta dolor en la parte media de mi cuerpo es dolor de barriga; estoy poniendo y haciendo uso de reglas para mí mismo que si no pusiese no tendrían sentido en mi lenguaje porque ni yo mismo sabría qué es. Por lo tanto, las reglas del lenguaje lo hacen social y público lo que le hace confirmar al filósofo que no existe tal lenguaje privado.
Otros autores como Russel, Frege, Moore o Fodor objetarán que sí existe un lenguaje privado. Fodor diría que hay un lenguaje interno que se mantiene como un código interno que se mantiene en privado del resto pero Wittgenstein refutaría esta concepción. Se tomo como ejemplo un párrafo del texto de Julio Cortázar, Rayuela, donde el autor inventa una serie de palabras que aunque no se entienden como tal se logra captar el contexto general de lo que intenta comunicar, es decir, aunque haya sido el lenguaje privado del autor el hecho de que se construya con las reglas del lenguaje público y social logra que se comprendan las ideas por ello no es privado aunque le sea propio a Cortázar.
De esta manera, llegamos al discurso y el uso del lenguaje en él. El discurso se define por la retórica, ese arte de persuadir y enamorar con palabras a quién nos escucha lo cual se logra con el lenguaje o el juego de éste. No es simplemente hablar entonces sino aprender a jugar bien con dicho lenguaje, tener un balance entre razonamiento y sentimientos puesto que es el segundo el que toca la "pulpa" de la gente. Si entendemos el juego y sus reglas tendríamos en la mano la clave para persuadir, es un juego psicológico donde no participan sólo los que lanzan y reciben la pelota sino también los que observan. Por ende, seguir las reglas en las redes implica la intertextualidad, hablar claro y preciso de manera de que nos entiendan e igualmente con un discurso; así que aprendamos a jugar y a seguir las reglas haciendo uso de las técnicas de los discursos persuasivos (figuras retóricas, figuras de significación, figuras de dicción).
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